PARA ACABAR CON EL MAÍZ TRANSGÉNICO:

1.- No consumas ningún maíz que no diga claramente que no es transgénico.
2.- Envía un correo al Ministerio de Medio Ambiente con este texto u otro similar: "QUIERO QUE SE PROHIBA EN ESPAÑA EL CULTIVO Y EL CONSUMO DE PRODUCTOS TRANSGÉNICOS, ADEMÁS DE QUE SE ESPECIFIQUE CLARAMENTE EN LOS ETIQUETADOS QUE PRODUCTOS SON TRANSGÉNICOS".
3.- Difunde este blog y cualquier noticia al respecto.
4.- Envía un correo a las principales productoras comunicándoles tu decisión (se facilitarán los correos).
5.- Envía un correo a las principales cadenas de supermercados (se facilitarán correos).
7.- Envía correo a los diferentes partidos comunicándoselo.
7.- Usa el boca a boca tradicional y las redes sociales.
8.- Infórmate.
7.- Aportando cada uno un granito no transgénico nos daremos cuenta de lo fácil que es. Está en nuestras manos.
¡VAMOS A ACABAR CON EL MAÍZ TRANSGÉNICO!
¡QUÉ NO LES QUEPA DUDA!


sábado, 30 de octubre de 2010

Cruzada informativa sobre transgénicos.


Bienvenidos a la Cruzada informativa sobre transgénicos
Porque si todos supiéramos los riesgos e intereses que hay detrás de los transgénicos, saldríamos a defender nuestros maíces nativos, nuestras tortillas, nuestros totopos y pozoles, y no habría corporación lo suficientemente poderosa como para callar las voces de millones de mexicanos.
¡Informa a quien no sabe qué son los transgénicos !
Ayúdannos a que uno por uno, decenas, cientos, miles, millones de mexicanos aprendamos qué son los transgénicos y cómo pueden afectar al maíz, nuestro alimento fundamental.

Leer + en el blog original

CIBERACCIÓN: "DILE AL PARTIDO POPULAR QUE NO QUIERES TRANSGÉNICOS"

1. Si deseas, COPIA EL TEXTO
"No me gusta nada la política de impulso de transgénicos que está llevando a cabo España.
Me gustaría que los prohibieran, que impidieran la entrada de estos en España y su producción en nuestro país, al igual que su uso indirecto a través de la alimentación de animales. 
No me parece de recibo que no sea obligatorio especificar en los productos, sin ambages, que contienen elementos transgénicos.  directa o indirectamente."
Espero que el Parido Popular haga pública y clara su postura al respecto.
Un saludo

3. REENVÍA este mensaje a tus contactos y/o CUÉLGALO EN REDES SOCIALES



 
NO CONSUMAS MÁIZ (MILLO) QUE NO INDIQUE CLARAMENTE QUE NO ES TRANSGÉNICO.
ESPAÑA ES EL PAÍS EUROPEO MAYOR PRODUCTOR DE MAÍZ TRANSGÉNICO

viernes, 29 de octubre de 2010

La superficie de maíz transgénico desciende en España por segundo año consecutivo

La superficie de maíz transgénico desciende en España por segundo año consecutivo.

Agricultores, ecologistas y consumidores solicitan a la nueva ministra un cambio radical en la política del Gobierno sobre transgénicos.


España — La superficie cultivada con maíz modificado genéticamente en España ha descendido en 2010 por segundo año consecutivo. Según asegura el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) se habrían cultivado 67.726 hectáreas, lo que supone un descenso del 11% respecto a 2009. El cultivo de este maíz transgénico, que está prohibido en diez países de la Unión Europea, ha provocado ya graves impactos en nuestro país.
Amigos de la Tierra, CECU, COAG, Ecologistas en Acción y Greenpeacesolicitan a la nueva ministra un cambio radical en la política del Gobierno, apostando por la aplicación del principio de precaución, prohibiendo el cultivo de maíz transgénico en España.

Por segundo año consecutivo se registra un descenso de la superficie cultivada con maíz transgénico, según los datos publicados por el MARM[1]. Estos datos muestran un creciente rechazo hacia este tipo de agricultura, siendo la disminución especialmente acusada en las regiones donde este cultivo está mas extendido, como Aragón o Cataluña. El descenso en la superficie, y el estancamiento del porcentaje de maíz transgénico respecto al maíz total cultivado en España, coincide con el incremento de la oposición social a la presencia de transgénicos en agricultura y alimentación y a las cada vez más contundentes evidencias sobre sus impactos. LEER +

China rechaza cargamento de maíz precedente de EU

China rechaza cargamento de maíz precedente de EU

miércoles, 27 de octubre de 2010

MÁS "PROPAGANDA"

Vietnam confía en el maíz transgénico para reducir hambre e importaciones

CIENTÍFICOS AFRICANOS PREPARAN ENSAYOS DE CAMPO CON MAÍZ TRANSGÉNICO TOLERANTE A LA SEQUÍA.

http://www.chilebio.cl/ Otro portal de propaganda de los cultivos transgénicos
Científicos de Kenia y Uganda se preparan para comenzar los ensayos de campo confinados a fin de año con diferentes maíces genéticamente modificados para sobrevivir a las sequías.
Así lo declaró la Fundación para la Tecnología Agrícola de África, cuyos científicos confían en que la biotecnología tiene el potencial de incrementar la producción de alimentos en África, dado el gran número de familias que dependen del maíz para vivir, y el peligro de que los rendimientos del cultivo caigan de forma significativa como consecuencia del cambio climático.
Ya hay resultados que indican que las variedades WEMA (maíz eficiente en el uso del agua para África), que se desarrollaron a partir de una iniciativa público-privada, podrían brindar un incremento en los rendimientos del 24-35% con respecto a los maíces actuales.
La posibilidad de iniciar los ensayos a campo se basa en una serie de experimentos previos denominados “falsos” (mock trials) realizados en 2009 en Kenia y Tanzania. Estos ensayos sirvieron para imitar las condiciones y procedimientos regulados de los ensayos a campo confinados. Según el Dr. James Gethi, de Kenia, “los ensayos de 2009 nos sirvieron para ajustar los procedimientos de modo de poder hacer los ensayos con transgénicos en 2010. A pesar de que no eran ensayos con materiales genéticamente modificados, se hicieron supervisados por los comités de bioseguridad nacionales y siguiendo las normas internacionales para OGM. Los resultados muestran que podemos hacer los ensayos a campo confinados con transgénicos de forma segura, y de esta manera poder evaluar el potencial de las variedades tolerantes a sequía.
Las variedades de maíz WEMA tolerantes a sequía fueron desarrolladas en colaboración por la Fundación para la Tecnología Agrícola de África, el Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y el Trigo (CIMMYT), Monsanto, y los sistemas nacionales de investigación agrícola de Kenia, Tanzania, Mozambique, Sudáfrica y Uganda. El CIMMYT aportó sus variedades de alto rendimiento adaptadas a las condiciones del continente, mientras que Monsanto brindó recursos genéticos (germoplasma), herramientas para el mejoramiento vegetal, y transgenes para tolerancia a sequía desarrollados en colaboración con BASF.
FuenteS: EurekAlert y http://chilebio.cl

Denuncian desinterés del Ejecutivo por frenar cultivo de maíz transgénico


Juan Garciaheredia / El Sol de México

Ciudad de México.- Existen oídos sordos de parte del presidente Felipe Calderón a los llamados de alerta de científicos contra los peligros del maíz transgénico, pues no respondió a un extrañamiento que se le entregó desde el 29 de septiembre de 2009 para que prohíba ese tipo de grano, según informes de Elena Álvarez-Buylla Roces, investigadora titular del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En su oportunidad, Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura Sustentable y Transgénicos de Greenpeace, denunció que se han autorizado 14.4 hectáreas para siembra experimental de maíz transgénico en Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Chihuahua. Además, dijo, están pendientes por resolverse 47 solicitudes para esa clase de sembradíos, hechas por parte de empresas como Monsanto.

Elena Álvarez-Buylla Roces, también coordinadora general de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), manifestó que el maíz nativo es la base de la soberanía y seguridad alimentaria en la República, lo cual se vería seriamente amenazado en caso de liberarse la siembra a campo abierto del maíz transgénico, por los riesgos que implica en la salud, ambiente, condiciones económicas y de sustento de las comunidades rurales.

En Sudamérica ya hay siembras masivas de transgénicos, con uso de tóxicos que son asociados a malformaciones de niños al nacer y la triplicación de cáncer y otras enfermedades, de acuerdo con la especialista.

Recordó que el 29 de septiembre de 2009 le enviaron al presidente Felipe Calderón un extrañamiento sobre maíz transgénico, el cual resume una gran cantidad de argumentos científicos sólidamente documentados que demuestran que la liberación de esa clase de producto en México puede implicar riesgos irreversibles, de grandes alcances en salud, ambiente, integridad de los maíces nativos y en los agroecosistemas.

Ese extrañamiento se le entregó directamente y bajo firma al presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, y a funcionarios que tienen que ver con la bioseguridad en el país, pero no hubo respuesta, subrayó Elena Álvarez-Buylla Roces.

LA LABOR DE LOS LOBBIES ESPAÑOLES Y MULTINACIONALES DE TRANSGÉNICOS EN "LA EUROPA DE LOS LOBOS" EUROPA


Si quieres conocer la labor de los lobbies en la "Europa de los lobos" pica en este artículo que la asociación Antama cuelga para su libre distribución. Claro está, lo que aquí cuelgan es su labor propagandística, no lo que también hacen a otro nivel:

"Agricultores, ganaderos, industria, consumidores y científicos se movilizan a favor de los transgénicos".

El sector español ha reivindicado en Bruselas ante las Direcciones Generales de Agricultura, Comercio, Salud
y Consumo la libertad de elección de los europeos frente a alimentos y cultivos transgénicos, tecnología que
está disponible en muchos países del mundo desde hace años y ante la que Europa aún se muestra reticente. LEER +

martes, 26 de octubre de 2010

Greenpeace denuncia a FAO por apoyar cultivos transgénicos en México

La GRAN ÉPOCA

Greenpeace denunció a la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) por avalar y apoyar el establecimiento de cultivos transgénicos tanto en México como en otros países en desarrollo, así lo confirma El informador.
La organización ambientalista, externó su inquietud por la Conferencia Técnica Internacional sobre Biotecnologías Agrícolas que se llevará a cabo en la ciudad de Guadalajara, México, en marzo del 2011.
Greenpeace afirma que es lamentable el hecho que se otorguen más de 900.000 dólares a dicha conferencia que sirve solo para intentar "limpiar la imágen" de tecnologías que destruyen el medio ambiente con sus plaguicidas y que usa un sistema de patentes que termina por eliminar la agricultura clásica.
"Lo único que hacen este tipo de herramientas es asegurar que la industria obtenga el monopolio de las semillas que alimentan al mundo", proclamó Greenpeace.
A finales de 2009 el gobierno de México otorgó la autorización para plantar el maíz transgénico de manera experimental en terrenos asilados de las zonas pobladas, con el fin de favorecer a empresas transnacionales.
De esta manera, más de 80 organizaciones de México y de otros países, colaboraron dirigiendo una carta a la FAO, declarando su inconformidad por el apoyo a los cultivos transgénicos de maíz.
Adelita San Vicente, representante de la organización “Semilla de Vida” manifestó que el cultivo de maíz transgénico en México llevaría al fin de de las 59 especies de maíz en este país. Considerando que México se encuentra entre uno de los ocho centros productores de maíz más importantes a nivel internacional.
La asociación ambientalista Greenpeace ha trabajado en este tema desde 1999 manifestando su desacuerdo del cultivo de maíz transgénico en México, a su vez en diferentes países se esfuerza para evitar los cultivos transgénicos y así asegurar a la población que contará con alimentos de calidad y confiables.
“En contra del sentido común, de la ley, de la responsabilidad que tenemos de cuidar nuestro patrimonio natural y a pesar de que organizaciones, consumidores, científicos y campesinos nos oponemos a la liberación de maíz transgénico en nuestro país, el gobierno autorizó la siembra experimental de maíz transgénico en territorio nacional a finales de 2009, con el fin de favorecer a las empresas (Monsanto, Pioneer, Dow, entre otras), que están desarrollando variedades transgénicas de ese grano”.
El glifosfato, un producto asociado a los productos transgénicos, está catalogado por la Unión Europea como “peligrosa para el ambiente” y “tóxica para los organismos acuáticos”, señaló el científico uruguayo Claudio Martinez Debat durante el diálogo/taller Maíz Trangénico, informó el 23 de octubre Greenpeace.
“Muchos estudios recientes han mostrado que formulaciones y productos metabólicos asociados con este herbicida causan la muerte de embriones, placentas y células umbilicales humanas in vitro, aún en bajas concentraciones (10.000 veces menos que la concentración recomendada para su uso). Estos estudios de científicos norteamericanos y franceses permiten clasificar al glifosato como un disruptor endocrino (capaz de alterar el equilibrio hormonal de los organismos)”.
Los doctores Takeo Angel Kato y Eckart Boege Schmidt, miembros también de la Unión de Científicos comprometidos con la Sociedad, UCCS, explicaron que los productos geneticamente modificados de un maíz contamina a las especies nativas y cuando esto ocurre, no habrá solución pues será imposible eliminar dichos contaminantes de las poblaciones nativas.
El doctor Alejandro Polanco explicó que “con los transgénicos perdemos todos, aún las mismas transnacionales. El productor pierde en poco tiempo, luego pierde también el consumidor, porque los transgénicos representan grandes riesgos a la salud. Pierde también la sociedad porque se afecta a la biodiversidad del maíz y se contaminan los stocks de variedades nativas (también llamadas “criollas”). Pero también pierden las empresas semilleras porque su fuente de renovación es el germoplasma nativo de México y del mundo, y si éste se contamina sus productos serán obsoletos e inservibles”.

CHILE Activistas solicitan prohibición total de cultivos transgénicos en el país

"¡No a los transgénicos!". Con esta consigna, decenas de activistas de la organización "Chile Sin Transgénicos" realizaron, en la mañana de hoy (25), una manifestación pacífica frente a CasaPiedra, lugar donde se realizaba el Encuentro Nacional del Agro 2010 (Enagro).
En la ocasión, los manifestantes leyeron una Declaración Pública dirigida a José Antonio Galilea, Ministro de Agricultura de Chile, quien también estaba en el Encuentro. En el documento, la organización pidió que el representante del Ministerio de Agricultura (Minagri) solicite estudios y análisis sobre las consecuencias de la liberación de los transgénicos en Chile.

De acuerdo con la carta leída esta mañana, Galilea firmó la semana pasada, en la reunión sobre seguridad alimentaria del Forum de Cooperación Económica Asia-Pacífico (Apec), una declaración conjunta en la cual apoya la aprobación "de la biotecnología y de otras tecnologías seguras, efectivas y ambientalmente sustentables para asegurar el desarrollo sustentable del sector agrícola y para aumentar la cantidad de oferta de alimentos".

A causa de ello, la organización resaltó hoy los peligros del cultivo de transgénicos en el país. Según la declaración, estudios científicos revelan "claramente que los cultivos transgénicos resultaron inseguros para la salud de la población, también para la agricultura y ambientalmente contaminantes en todos los países que ya los adoptaron".
Abortos espontáneos, malformaciones congénitas, problemas mentales en recién nacidos, desplazamiento de pequeños agricultores y campesinos fueron sólo algunos ejemplos -destacados por Chile Sin Transgénicos- de efectos causados por los organismos modificados.
"Confiamos en que nuestras autoridades revisarán la literatura científica disponible, aplicarán el incentivo común y el principio de precaución ante los inminentes daños ambientales, sociales y para la salud que estos cultivos producen. Pensamos que el Gobierno no puede ignorar la vivencia mundial y la posición social en este tema", destacaron, solicitando la "prohibición total de los cultivos transgénicos en Chile".
Transgénicos en Chile
Informaciones del Servicio Agrícola y Pecuario (SAG, por su sigla en español), revelaron un aumento en el cultivo de transgénicos en el país. Según datos del Servicio, Chile produjo, en la cosecha de 2005-2006, casi 13 mil hectáreas de semillas transgénicas de exportación, más de cuatro mil hectáreas más que lo cultivado en el período anterior. Del total del área cultivada, 12 mil hectáreas eran de maíz transgénico.
Enagro
Organizado por la Sociedad Nacional de la Agricultura (SNA), el Encuentro Nacional de Agro (Enagro) reúne a autoridades gubernamentales y empresarios para discutir cuestiones relacionadas con la agricultura. En esta edición, el tema central fue "Innovar: clave para una buena cosecha".

lunes, 25 de octubre de 2010

Maíz a prueba de sequía... ¿para quién?

http://www.ipsnoticias.net
Por Busani Bafana
BULAWAYO, Zimbabwe, oct (IPS) - Falta poco para que comiencen los cultivos experimentales de maíz transgénico resistente a la aridez en cinco países africanos, una innovación que, a la larga, será contraproducente, afirman algunos.
La iniciativa promete mejorar el rendimiento en condiciones ambientales adversas.

Un equipo de científicos en Estados Unidos, Kenia, México, Mozambique, Sudáfrica, Tanzania y Uganda desarrolló variedades de maíz que permiten hacer un uso eficiente del agua en el marco del proyecto Water Efficient Maize for Africa (WEMA, por sus siglas en inglés).

Doce nuevas variedades de maíz comenzarán a cultivarse en condiciones controladas en esos cinco países. Soportan la escasez de agua y resisten las plagas y enfermedades de zonas agrícolas de África austral y oriental.

Las variedades tolerantes a la falta de agua fueron creadas en colaboración con la Fundación de Tecnología Agrícola, con sede en Nairobi, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt), de México, la multinacional Monsanto y organizaciones locales. El programa comenzó en 2008.

Pero organizaciones contra los transgénicos, como Gene Ethics, sostienen que la biotecnología no apunta a garantizar la seguridad alimentaria, sino a obtener beneficios comerciales.

El proyecto WEMA liquida los intereses de los agricultores africanos, según Bob Phelps, de Gene Ethics Australia. La iniciativa se propone mejorar el acceso de las empresas a recursos públicos y a mercados para maximizar su ganancia.

"No es más que un esquema para promover y dar ventaja, de forma injusta, a la tecnología de los transgénicos con sus productos en detrimento de otras formas de lograr la sustentabilidad de comunidades rurales", señaló Phelps.

"La Fundación de Tecnología Agrícola sólo considera soluciones a la falta de agua que implican manipulación genética e ignora otras estrategias", dijo Phelps.

"La iniciativa también sustituye el concepto de ‘tolerancia a la sequía’ por el de ‘ayuda a las plantas a lidiar con la falta de agua’, un concepto poco claro y abierto a la interpretación", apuntó.

Pero África tiene muchas bocas que alimentar y los que están necesitados creen que los transgénicos merecen una oportunidad.

Con las malas condiciones climáticas para cultivar y la baja producción en países con sequías periódicas, como Zimbabwe, hay que considerar las variedades de maíz que requieren poca agua, señaló Berean Mukwende, vicepresidente del Sindicato de Agricultores de ese país.

"Las semillas son caras y no suelen encontrarse en zonas rurales y, por lo general, no son variedades adecuadas. Pero ante la baja producción, las variedades resistentes a la sequía y con mayor rendimiento son bienvenidas", indicó Mukwende.

"Los agricultores no tienen fondos para comprar semillas y beneficiarse de la reducción del costo y siempre buscan producir más, soportar la sequía y las plagas y enfermedades", añadió.

El proyecto WEMA utiliza tecnología de avanzada a partir del plasma germinal del Maíz Africano Tolerante a la Sequía, de Cimmyt. Esto supone incorporar una característica que permite a algunos híbridos crecer con poca agua, dijo a IPS la encargada de comunicaciones de la Fundación, Grace Wachoro.

Las nuevas variedades mejorarán la cosecha entre 24 y 35 por ciento respecto de las actuales en temporadas de sequía moderada, según las estimaciones. Si el proyecto tiene éxito, el avance significará dos millones más de toneladas de maíz por año, según la Fundación.

"Quiere decir que entre 14 y 21 millones de personas más en los cinco países que hacemos pruebas tendrán más alimentos para comer y vender", señaló Wachoro a IPS desde la capital keniata.

Las nuevas variedades de maíz también serán amigables para el ambiente y la salud, por el menor uso de pesticidas. También se los refuerza con minerales y vitaminas, informó la Fundación.

Pero las promesas de la biotecnología no menguan el creciente escepticismo sobre los transgénicos. Si algo ya logró fue avivar la movilización contra los organismos genéticamente modificados.

Gene Ethics sostiene que el plan de WEMA se concentra exclusivamente en una mayor producción de variedades transgénicas que dependen cada vez más de suministros caros y escasos.

También hay que considerar como posible solución los sistemas integrados de gestión, con distintos cultivos que serán mejores para cubrir las necesidades de largo plazo de las comunidades rurales: contar con un ambiente sustentable y una dieta nutritiva y equilibrada, según la organización.

Los pequeños agricultores tendrán que pagar las semillas porque Monsanto ofrece cultivos avanzados, biotecnología y pericia para mejorar la tolerancia del maíz. Pero no se les cobrarán regalías, según la Fundación.

Se entregarán licencias sin costo a través de la institución para desarrollar, probar y, en última instancia, abrir múltiples canales para distribuir las semillas.

Pero Phelps no está convencido. A la larga nada es gratis y los agricultores africanos tendrán que pagar año tras año las semillas transgénicas que no pueden guardar para reutilizarlas.

Las trasnacional "primero ofrece gratis las semillas, como hizo en América del Sur con la soja y el maíz", explicó.

"Monsanto y AATF tienen previsto enganchar a los agricultores y a los gobiernos africanos para que luego compren sus productos transgénicos cuando desaparezcan otras opciones, como las semillas de variedades cultivadas", añadió. (FIN/2010)

Denuncian desinterés del Ejecutivo por frenar cultivo de maíz transgénico

Juan Garciaheredia / El Sol de México

Ciudad de México.- Existen oídos sordos de parte del presidente Felipe Calderón a los llamados de alerta de científicos contra los peligros del maíz transgénico, pues no respondió a un extrañamiento que se le entregó desde el 29 de septiembre de 2009 para que prohíba ese tipo de grano, según informes de Elena Álvarez-Buylla Roces, investigadora titular del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En su oportunidad, Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura Sustentable y Transgénicos de Greenpeace, denunció que se han autorizado 14.4 hectáreas para siembra experimental de maíz transgénico en Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Chihuahua. Además, dijo, están pendientes por resolverse 47 solicitudes para esa clase de sembradíos, hechas por parte de empresas como Monsanto.

Elena Álvarez-Buylla Roces, también coordinadora general de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), manifestó que el maíz nativo es la base de la soberanía y seguridad alimentaria en la República, lo cual se vería seriamente amenazado en caso de liberarse la siembra a campo abierto del maíz transgénico, por los riesgos que implica en la salud, ambiente, condiciones económicas y de sustento de las comunidades rurales.

En Sudamérica ya hay siembras masivas de transgénicos, con uso de tóxicos que son asociados a malformaciones de niños al nacer y la triplicación de cáncer y otras enfermedades, de acuerdo con la especialista.

Recordó que el 29 de septiembre de 2009 le enviaron al presidente Felipe Calderón un extrañamiento sobre maíz transgénico, el cual resume una gran cantidad de argumentos científicos sólidamente documentados que demuestran que la liberación de esa clase de producto en México puede implicar riesgos irreversibles, de grandes alcances en salud, ambiente, integridad de los maíces nativos y en los agroecosistemas.

Ese extrañamiento se le entregó directamente y bajo firma al presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, y a funcionarios que tienen que ver con la bioseguridad en el país, pero no hubo respuesta, subrayó Elena Álvarez-Buylla Roces.

España oculta su posición sobre transgénicos en el Convenio de Diversidad Biológica

El Foro Digital
Se refugia en la postura europea, ignorando que España es el único país de la UE que permite su cultivo a gran escala

La delegación española en la 10ª Convención sobre la Diversidad Biológica está ocultando su posición sobre uno de los temas a debate, los transgénicos. Ante la pregunta del representante español de Amigos de la Tierra: “¿Qué va a opinar el Gobierno Español sobre el cultivo de los transgénicos y sus efectos sobre la diversidad biológica?” la única respuesta es que se defenderá la postura europea. Se ignora así el hecho de que España es el único país que cultiva transgénicos a gran escala, y es el que más sufre sus impactos tanto ambientales como sociales.

Fernando Ramos, representante de Amigos de la Tierra España en la Convención afirmó: “Refugiarse en “lo que diga Europa" solo puede significar dos cosas, o que España no tiene definida su política sobre un tema tan fundamental para el medio ambiente, la salud pública y nuestro modelo de agricultura; o que su postura es indefendible y por tanto no se atreven a hacerla pública.”

Independientemente de que los países de la UE presenten una posición conjunta, esa postura es previamente pactada en reuniones multilaterales y se revisa cada vez que la situación lo demanda. En esos casos cada país de la UE debe de expresar su opinión y en materia de transgénicos, la opinión de España es clave, al ser el único país de la UE que los cultiva a gran escala. Mientras, otros países como Austria, Alemania, Bulgaria, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia o Polonia han optado por prohibir su cultivo basándose en evidencias científicas sobre sus impactos ambientales, la imposibilidad de evitar la contaminación genética de otros cultivos y sus incertidumbres sobre la salud. Entre sus impactos sobre la biodiversidad de este maíz transgénico se incluyen la contaminación de variedades locales de semillas e impactos sobre la fauna del suelo y de los ríos, así como sobre insectos no objetivo.

“Si por algo se ha caracterizado la gestión de Elena Espinosa sobre transgénicos es por el oscurantismo, que ha convertido a España en el campo de experimentación de multinacionales como Monsato, Bayer o Syngenta” añadió David Sánchez, responsable de Agricultura y Alimentación de Amigos de la Tierra España. “Esperamos que la nueva ministra cambie de forma radical esta política, protegiendo la biodiversidad y la salud pública prohibiendo el cultivo de transgénicos en España”.

Los cultivos y alimentos transgénicos suponen una grave amenaza para la diversidad biológica, lo que provocó que se adoptara en el año 2000 el "Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología para el Convenio sobre Diversidad Biológica". Uno acuerdo internacional que administra los movimientos de un país hacia otro de organismos vivos modificados.

domingo, 24 de octubre de 2010

Ecosofía: Por un México libre de transgénicos

La Jornada
Escrito por Luis Tamayo
El jueves y viernes de la próxima semana se realizará en un conocido hotel de nuestra ciudad y organizado por la Semarnat y la Senasica, el Foro Nacional sobre Organismos Genéticamente Modificados en la Agricultura 2010.
En este ensayo pretendo presentar las opiniones que algunos de los integrantes de la comunidad científica de nuestro hemos sostenido sobre el asunto.
En primer lugar, permítanme citar a la doctora Elena Álvarez Buylla, investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM y miembro de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), quien nos ofrece los antecedentes de la cuestión: “desde su aprobación para la venta comercial (1996), los cultivos transgénicos se han presentado como desarrollos estables y confiables bajo cualquier circunstancia (climática, ecológica, agrícola), con el supuesto de que son equivalentes a sus contrapartes no transgénicas, además de que poseen características ventajosas determinadas por el efecto de uno o pocos genes” (Transgénicos: ¿ciencia? Y ¿para quién?, UCCS, mayo 2010).
Esto ha dado lugar a que varias empresas transnacionales hayan obtenido permisos para establecer campos experimentales de maíz transgénico en el norte y noroeste de México.
En consecuencia, apareció una muy importante discusión acerca de si deben permitirse dichos cultivos experimentales. Hace apenas un año la Ceccam-Red en defensa del maíz, Greenpeace-México y Semillas de Vida solicitaron a las autoridades federales revocar tales permisos para la siembra de maíz transgénico en nuestro país.
Pero dicha discusión no se restringe a nuestro territorio. A principios de este año Jean Foyer -miembro del Centro de Análisis e Intervenciones Sociológicas de l’École d’Hautes Etudes en Sciences Sociales francesa y gracias al mismo ganador del Premio Le Monde a la investigación universitaria- realizó un exhaustivo análisis de la situación socioeconómica, así como política y ambiental precisamente de la biotecnología relativa al cultivo del maíz transgénico en México (Il était une fois la bio-revolution, Érase una vez la bio-revolución, PUF, París, 2010).
En tal estudio Foyer señala que realizó su investigación en nuestro país pues “El maíz transgénico representa una de las aplicaciones más ampliamente difundidas de las biotecnologías a nivel mundial y, en México, por el hecho de ser Centro de origen del maíz [fue en Mesoamérica, y en particular en la región de Oaxaca, donde se domesticó el Teozinle, antecedente del maíz actual] y lugar donde esa planta juega un importante rol cultural, fue limitada, desde 1998, la entrada de dicha producción”.
El estudio del doctor Foyer, sin embargo, al haberse concluido antes de las últimas medidas tomadas por las autoridades de nuestro país, considera que las instituciones mexicanas habían frenado la entrada del maíz transgénico (p. 181ss).
Desgraciadamente, como sabemos bien, desde octubre del año pasado la Sagarpa y la Semarnat (con la anuencia Inifap y la Senasica), aprobaron la implementación de una veintena de campos “experimentales” de maíz transgénico en granjas del norte y noroeste del país (la mayoría de Monsanto, otras de Dow Agrosciences y Pioneer) arguyendo que esa región ya no es “Centro de origen del maíz”.
Sí, estimado lector, estoy diciendo que la Sagarpa y la Semarnat concedieron dicho permiso a la mismísima empresa Monsanto, la creadora del agente naranja, ese que fulminó la tierra durante guerra de Vietnam y que envenenó y causó mutaciones genéticas no sólo a los vietnamitas sino a los propios hijos de los soldados americanos que lo manejaron; la misma Monsanto que claramente mintió al indicar que su herbicida Round up era 100 por ciento biodegradable y amigable con el medio ambiente, descubriéndose poco después que era mutagénico y ecocida (Marie Monique Robin, Le monde selon Monsanto, París, 2008).
Y si, también le concedieron el permiso a la sección Agrosciences de la mismísima Dow Chemical, esa que surtió a la armada americana del napalm contra Vietnam y cuyo afiliado Union Carbide fue el responsable directo de la fuga de gas tóxico que costó la vida a millares de hindúes en Bhopal.
Esas son dos de las “confiables empresas” a las que la Sagarpa y la Semarnat han aprobado los permisos para sembrar maíz transgénico “experimental” en México.
Nuestras autoridades no aprecian el enorme riesgo que tales permisos implican para nuestra soberanía alimentaria. Desconocen, o pretenden olvidar, el caso de Percy Schmeiser, ese campesino canadiense que fue acusado por Monsanto de sembrar sin su autorización su Colza transgénica (es decir, que no la había comprado a la transnacional), a lo que Schmeiser arguyó que él sólo hizo lo de siempre, es decir, recogió las semillas de las mejores plantas y las sembró, que no podía saber que estaban contaminadas por las transgénicas de los campos vecinos.
El hecho es que Monsanto demostró que la sembrada era su semilla transgénica y ganó el juicio (Cfr. Schmeiser, P.; World Watch, La vida en venta: transgénicos, patentes y biodiversidad, Heinrich Böll, México, 2002).
Y si eso ocurrió en Canadá… ¡qué no puede ocurrir en nuestro México donde las grandes corporaciones reinan, donde el gobierno les condona impuestos y les otorga beneficios fiscales con tal de que “generen empleos” y “arriesguen su capital”! Como si sus negocios no fuesen inversiones que pretenden ―y logran― generar ganancias muchas veces superiores a sus inversiones.
Como bien indica Álvarez Buylla, es un grave error sembrar maíz transgénico en nuestro país pues las esporas de tales cultivos no tardarán en contaminar otros sembradíos, generando que México se ponga en un enorme riesgo pues la variante transgénica, más resistente e invasiva, no tardará en apropiarse de todo el terreno.
Nuestras autoridades y sus asesores no se dan cuenta —o no quieren hacerlo— del bioimperialismo presente en dichas prácticas. Las grandes corporaciones biotecnológicas, gracias a la modificación de las leyes y a la bastante reciente posibilidad de patentar la vida, han logrado vencer a la competencia que representaba el hecho de que la naturaleza regalaba sus mejores semillas a los agricultores.
Y, como indica la doctora Álvarez Buylla, los cultivos transgénicos de las grandes transnacionales están diseñados para vencer a los autóctonos: “estudios empíricos y teóricos han demostrado que una vez que se introduce un nuevo gen (o transgén) en una población, éste puede permanecer en ella por largos periodos, incluso en casos en que dicho gen no dé ventajas a la planta receptora (mayores niveles de supervivencia, reproducción o preferencia por parte de los agricultores). Pero si es un gen que aumenta las probabilidades de supervivencia o reproducción de un cultivo, su frecuencia aumentará.
También se ha documentado con insistencia que la liberación de transgénicos al ambiente puede dar lugar a la aparición de supermalezas, nuevas plagas resistentes, efectos nocivos en organismos que no eran objeto de la biotecnología y disminución de la biodiversidad.
En cuanto a los efectos en la salud, hay pocos estudios independientes de los realizados por las corporaciones que promueven el uso de dichas tecnologías. Pero análisis recientes de científicos austriacos muestran que los transgénicos pueden tener claros efectos en detrimento de la viabilidad de las crías, en estudios con ratas alimentadas con transgénicos por varias generaciones.”
Gracias a la Sagarpa y la Semarnat está abierta la posibilidad de que el acceso a las semillas sólo pueda pasar por las manos de las grandes semilleras transnacionales.
Dichos organismos apoyan el sueño de las grandes corporaciones biotecnológicas: vencer a la naturaleza y evitar que la vida, de manera gratuita, se reproduzca y alimente a la biosfera, los humanos incluidos.
El libro de Jean Foyer antes citado devela con claridad la lógica perversa en juego: bajo la careta de la defensa de la propiedad intelectual del científico (que las “nuevas” semillas transgénicas tengan “dueño”), lo que se oculta es la codicia, el interés de las grandes corporaciones biotecnológicas para defender sus ganancias, para controlar el mercado. Esa lógica está perfectamente clara en sus semillas GURTS (siglas en inglés de la Tecnología de Restricción de Uso Genético), es decir, esas semillas denominadas “Terminator” por sus críticos y que no permiten sino una sola cosecha, es decir, que no posibilitan la recolecta de la mejores pues son inviables y a las que, a causa de la enorme movilización mundial, el gobierno americano no pudo sino retirarles la patente.
Las grandes corporaciones biotecnológicas, asimismo, pretenden que las ganancias reposen en muy pocas manos: “Más allá de las implicaciones medioambientales, las decisiones tecnológicas y la elección de variedades realizada por Monsanto, DuPont, Syngenta, Bayer o Limagrain tienen consecuencias directas sobre los modos de producción agrícolas y sobre la alimentación de una buena parte de la humanidad.
Es, en efecto, cada vez más difícil encontrar semillas que se encuentren fuera de los circuitos controlados por tales corporaciones, lo que limita la diversidad agrícola. Ahora bien, de tal diversidad depende directamente otra diversidad, la de la alimentación humana. La concentración, en unas cuantas corporaciones, de las semilleras limita la soberanía alimentaria en el sentido que reduce drásticamente el tipo de variedades susceptibles de ser consumidas” (Foyer, p. 57). Y todo esto con el apoyo de los biotecnólogos.
Para Foyer, así como para Álvarez Buylla, es muy evidente que hasta la ciencia misma se pervierte cuando se somete a las leyes del mercado pues, al subordinarse a la lógica de la ganancia económica (la de las grandes corporaciones), pierde su objetivo básico: la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos:
“Las biotecnologías parecen, en efecto, caracterizarse por la dominación, en última instancia, de la esfera económico-financiera y su lógica de rentabilidad […]. Todo el espacio socio-medioambiental tiende a estar subordinado, orientado y regido por las leyes del mercado” (Foyer, p. 60).
Para decirlo en los términos de la situación de nuestro maíz: cuando todo el maíz del país esté contaminado por el de tales corporaciones biotecnológicas, ellas no tardarán en acusar a nuestros productores de robo como hicieron con Schmeiser. Entonces los campesinos no tendrán otra opción que comprar sus semillas transgénicas.
¿Se darán cuenta los funcionarios de la Sagarpa y la Semarnat, así como los del Inifap y Senasica del enorme crimen contra la nación que están realizando?
Y para terminar me permito citar de nuevo a Álvarez Buylla: “Ha quedado científicamente demostrado que es imposible la coexistencia entre transgénicos y no transgénicos sin que estos últimos se contaminen. En todo el territorio nacional, incluido el norte, en donde se han hecho ya siembras “experimentales”, hay variedades nativas que corren riesgos. Queremos un México libre de transgénicos, con campesinos dueños de sus destinos y con tecnologías nacionales apropiadas a las condiciones de nuestro país. Queremos un México que no dependa de tecnologías patentadas por grandes monopolios que profundizan la dependencia tecnológica, que no aumentan rendimientos y son inadecuadas para el campo mexicano. Esta tecnología amenaza irreversiblemente nuestro ambiente, salud, germoplasma, cultura y economía” (UCCS, 2010).
tamayo58@gmail.com

Liberan más soja y maíz transgénico

El País Digital
Sólo para ensayos, no está autorizada la comercialización.


Nuevos eventos genéticamente modificados de maíz y soja fueron aprobados en Uruguay, pero únicamente con destino a ensayos, a efectos de ser incluidos en el Registro Nacional de Cultivares.
Después de dos años de ensayos, si logran pasar los umbrales de bioseguridad establecidos, podrán ser liberados para su comercialización.
Por el momento, para libre uso, Uruguay continúa contando con los mismos eventos de maíz y soja ya adoptados por la agricultura local: la soja resistente a glifosato y los maíces BT (con resistencia a insectos).
Los nuevos cultivares autorizados a ensayo por la Comisión de Evaluación de Riesgo de transgénicos, son los maíces Bt11 por MIR162 por GA21 (resistencia a insectos, glifosato y glufosinato de amonio); Mon 810 por Nk603 (resiste a insectos y glifosato de amonio) y Mon 89034 por Mon 88017 (tiene resistencia a insectos lepidópteros, a un coleóptero del suelo y a glifosato de amonio).

En el caso de las sojas, se trata de Mon 89788, que es un evento nuevo con tolerancia a glifosato de amonio (herbicida) y posee un componente de mayor rendimiento.
El otro evento, Mon 89788 por Mon 87701, se trata de una soja que resiste a glifosato (herbicida), insectos y tiene un componente de mayor rendimiento, pero además también presenta resistencia a insectos.
"Con estos eventos aprobados para ensayo quedamos a la par de la región en esta materia", afirmó el gerente de la Cámara Uruguaya de Semillas (CUS), Daniel Bayce. La gran diferencia con la agricultura argentina y brasileña es que, en ambos países, estos eventos ya están liberados para venta.

Nuevos riesgos por sembrar maíz transgénico

Alteraciones genéticas en el maíz y daños endócrinos al ser humano, estos últimos causados por herbicidas usados en cultivos de maíz transgénico, son sólo algunas de las 22 nuevas evidencias que presentó un grupo de científicos durante el diálogo/taller titulado Maíz transgénico: la coyuntura actual, organizado por la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) y el Seminario "Los Maíces Nativos como Patrimonio Cultural", del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).

Estas pruebas demuestran el grave riesgo que significa la siembra de maíz transgénico al aire libre en cualquier región del territorio nacional, incluyendo las pruebas experimentales que, contraviniendo la Ley, ha autorizado el gobierno mexicano a empresas transnacionales como Monsanto y Dow Agrosciencies. Además, son una nueva alerta ante la pérdida de soberanía nacional y la seguridad alimentaria de México y el mundo.
Las ponencias de los expertos brindaron un planteamiento integral de lo inviable de la liberación de maíz transgénico.
El científico uruguayo Claudio Martínez Debat, miembro de la UCCS, se refirió a los efectos sobre la salud que tiene la ingesta y el contacto con el glifosato, herbicida asociado a maíz transgénico. Comentó que la Unión Europea clasifica esta sustancia como "peligrosa para el medio ambiente" y "tóxica para los organismos acuáticos". Explicó que muchos estudios recientes han mostrado que formulaciones y productos metabólicos asociados con este herbicida causan la muerte de embriones, placentas y células umbilicales humanos in vitro, aún en bajas concentraciones (10, 000 veces menos que la concentración recomendada para su uso). Estos estudios de científicos norteamericanos y franceses permiten clasificar al glifosato como un disruptor endocrino (capaz de alterar el equilibrio hormonal de los organismos).
Por su parte, los doctores Takeo Angel Kato y Eckart Boege Schmidt, miembros también de la UCCS, explicaron que la contaminación de maíz nativo mexicano con transgenes puede provocar efectos nocivos derivados de desequilibrios en la expresión génetica de la varidad contaminada, es decir, alteración de los genes de esa variadad de maíz. Si esto ocurre, no habrá solución pues será imposible eliminar dichos contaminantes de las poblaciones nativas.
Los doctores Antonio Turrent Fernández y Alejandro Espinosa Calderón, del Consejo Directivo de la UCCS, plantearon que si bien la seguridad alimenticia de maíz para todos exige que la producción nacional (actualmente de 22 millones de toneladas anuales) se acerque al consumo aparente, que es de 33 millones de toneladas anuales, estudios sobre el potencial productivo de maíz sugieren que el campo mexicano cuenta con recursos para producir 57 millones de toneladas anuales de maíz en los próximos 15 años, siempre que se realice la inversión hidroagrícola y la investigación requeridas.
El doctor Alejandro Polanco explicó que “con los transgénicos perdemos todos, aún las mismas transnacionales: en pocos años pierde el productor; pierde también el consumidor, porque los transgénicos representan grandes riesgos a la salud, y pierde la sociedad, porque se afecta a la biodiversidad del maíz y se contaminan los stocks de variedades nativas (también llamadas “criollas”). Pero también pierden las empresas semilleras porque su fuente de renovación es el germoplasma nativo de México y del mundo, y si éste se contamina sus productos serán obsoletos e inservibles”.

DI NO A LOS ALIMENTOS TRASNGÉNICOS

Super Maiz

MaklooN LagooN:

El maíz era consumido en México hace 7000 años...

Sólo por ese hecho, México debería ser una potencia mundial en la producción, exportación e investigación del maiz. ¿Lo es? claro que no. Tanto no lo es, que la cultura del maíz es la segunda importadora de este grano en el mundo. Asi es, tan ridiculo como suena, México importa cada año cerca de 15 millones de toneladas de maíz de los Estado Unidos. ¿Porque? Porque los Yankees encontraron la forma de producirlo más eficientemente y hasta de monopolizarlo. ¿Como? Con la introducción del famoso maíz transgénico.

¿Que es el maíz trasgénico?
Es el maíz al que se le introducen artificialmente características biológicas nuevas provenientes de otras especies de plantas, animales o bacterias, para que adquiera capacidades inusitadas como la resistencia al uso de herbicidas, que la propia planta adquiera la propiedad matar insectos que la atacan o bien, que sus semillas pierdan la propiedad de reproducirse naturalmente, sin no es mediante la intervención de candados químicos. La resistencia al uso de herbicidas garantiza una cosecha mas grande. Que sus semillas pierdan la propiedad de reproducirse significa que el campesino que quiera producir maíz trasngénico siempre tendrá que comprar semillas nuevas después de cada cosecha.

Arroz Transgénico : La nueva amenaza

QUE BUENOS QUE SON LOS DE MONSANTO QUE NOS QUIEREN "EDUCAR" CON ESTE VÍDEO

BIMBO TRAIDOR

BIMBO TRAIDOR: vídeo colgado en youtube que recomienda: No consumas productos Bimbo por estar elaborador con productos transgénicos, por monopolizar el maíz en México y por boicotear la democracia.

QUIERO SER TORTILLA. Corto de Animación sobre los transgénicos

Comedores escolares ecológicos ¿Por qué no?



La mayoría de nuestros hijos come diariamente en los comedores escolares. Allí no sólo les deben enseñar a comer bien, sino que también les deben de dar de comer bien. Y si queremos una alimentación sana debemos exigir que en esos comedores escolares se apueste por los productos ecológicos y de proximidad, como ya se hace en varias escuelas públicas andaluzas.
Diferentes estudios científicos han demostrado los beneficios para la salud de una dieta basada en este tipo de alimentos, especialmente en grupos tan sensibles a las sustancias tóxicas como son los críos. Según estos trabajos, los niños con alimentación biológica tienen unos niveles de pesticidas hasta seis veces más bajos que los que consumen productos no biológicos. Los organofosforados utilizados en la agriculturaaparecen en su orina, pero prácticamente desaparecen cuando pasan a comer productos orgánicos. Las concentraciones habituales son muy bajas, es verdad, pero hay dudas más que razonables de hasta qué punto no nos estamos envenenando todos poco a poco, los niños primero.
España es el primer productor europeo de productos ecológicos, pero el 98 por ciento de esa producción se destina a la exportación. Evidentemente tenemos capacidad para acometer el cambio en los comedores escolares. Casi ilimitada, pues cuanto mayor sea la demanda más serán los agricultores que abandonarán la producción tradicional para pasarse a la orgánica, de mayor rentabilidad, bajo impacto ambiental, alta calidad nutritiva, libre de residuos tóxicos y llena de aromas y sabores auténticos. Además fomentaríamos el desarrollo del mundo rural, manteniendo su cultura y paisaje ahora gravemente amenazada.
¿Por qué no se hace? Por ahorrar, aunque el pescado venga de Vietnam, las manzanas de Chile y el aceite (o algo así) de vaya usted a saber dónde.

No quiero comer alimentos transgénicos


No quiero alimentos transgénicos, pero los tengo hasta en la sopa, hasta en el pan, hasta en la leche de soja. En mi pequeña huerta ecológica de casa ya no sé si cultivo tomates o a los hijos vegetales de Frankenstein. Nada comparable con las más de 80.000 hectáreas de maíz modificado genéticamente que producimos cada año en España. Hermosos granos con genes de bacteria que les permiten generar de forma natural una sustancia insecticida, pero cuyas semillas sólo las vende en el mundo una empresa, al igual que sus exclusivos herbicidas y pesticidas. Convertidos en perplejos conejillos de Indias, aportamos dinero y salud a mayor gloria de las multinacionales.
Dicen sus defensores que somos unos ignorantes y unos alarmistas, que el futuro es transgénico. Lo dicen desde esos modernos laboratorios donde por dinero juegan a ser Dios, experimentando con genes de vaca en plantas de soja, con genes de polilla en manzanas e incluso con genes de rata en lechugas.
Nos aseguran que por ser clones no hay peligro de contaminación genética, pues prácticamente son estériles. Prácticamente. Tampoco parece que puedan afectar a nuestra salud. Resulta poco probable, dicen. Pero nos niegan el derecho al miedo, a temer por los daños colaterales de tan lucrativo negocio, a la lógica de la precaución.
El mayor peligro de los transgénicos es su invisibilidad, su irreversibilidad y su imprevisibilidad. Imposible de acotar el polen en un lugar, acabarán para siempre con la pureza genética de nuestros alimentos naturales, con la biodiversidad. Quien sea alérgico a los transgénicos no encontrará un rincón en el mundo donde poder evitarlos. Tampoco se pondrá fin al hambre, pues el problema no es la producción, es la distribución equitativa de los alimentos. Pero lo que es seguro es que acabarán con lasoberanía alimentaria, el derecho de todo Estado a garantizar su independencia alimenticia.
Por todo ello y mucho más estoy en contra de los alimentos transgénicos. Y apoyo la manifestación que mañana sábado, 17 de abril, saldrá a las 11,30 horas de la Puerta de Alcalá para mostrar el rechazo de la sociedad civil a su forzada introducción en nuestra agricultura y nuestra alimentación.
Si quieres evitar consumir productos con transgénicos, la lista roja y verde elaborada porGreenpeace en beneficio de los consumidores es fundamental. Descárgatela aquí.